Enfermedades causantes de crecimientos óseos a nivel del raquis

Gustavo Francisco Zerón Calva

La intención de este trabajo es repasar las principales enfermedades causantes de crecimientos óseos a nivel del raquis, el origen de estos, su apariencia en la radiografía simple, y sobre todo, los detalles y las diferencias entre unos y otros que nos ayudan a la hora de realizar el diagnóstico diferencial. Así, las enfermedades que se verán a continuación son: la enfermedad degenerativa articular o artrosis de la columna vertebral (espondilosis deformante), la hiperostosis anquilosante de Forestier y Rotes-Querol, llamada hiperostosis esquelética difusa idiopática (DISH) y las principales espondiloartropatías.

Espondilosis deformante
Forma parte de las enfermedades degenerativas de la columna. El proceso degenerativo puede afectar a cualquier articulación de la columna, de forma aislada o más frecuentemente, de forma combinada. Cuando se produce degeneración de la unión entre el cuerpo vertebral y el disco intervertebral, una articulación cartilaginosa, se forman excrecencias óseas llamadas osteofitos.

ESQUEMA DE ESPONDILOSIS DEFORMANTE

Este fenómeno se ha descrito usando una variedad de nombres diferentes pero actualmente el más aceptado y más apropiado es el de espondilosis deformante. Este término separa esta patología de los procesos inflamatorios de la columna vertebral (espondilitis) y también de los procesos degenerativos de las articulaciones sinoviales (artrosis).

Se trata de una alteración muy frecuente. Basándose en la autopsia de más de 40.000 columnas, Schmorl y Junghanns apuntan que a la edad de 50 años el 60% de las mujeres y el 80% de los hombres presentan osteofitos vertebrales

La patogenia de la espondilosis deformante ha sido un tema de debate que parece haber dejado de existir. Se acepta la teoría que describió Schmorl durante sus últimos años. Esta considera como factor inicial una anomalía de las fibras del anillo fibroso discal. Se produce una rotura en el lugar de anclaje del anillo fibroso, en las denominadas fibras de Sharpey (fibras fuertes que forman el último sitio de unión entre el disco y la vértebra).

Esta discontinuidad permite el desplazamiento anterolateral del disco, provocando una tracción excesiva del ligamento longitudinal anterior y de su lugar de anclaje al cuerpo vertebral. La respuesta del hueso a este estrés es la formación del osteofito, a pocos milímetros de la unión discovertebral.

Radiograficamente, los osteofitos se caracterizan por poseer una configuración triangular (llamada «en pico de loro»), estar bien definidos, y nacen, como se ha mencionado, unos milímetros por encima de la unión discovertebral. Inicialmente, tienen una trayectoria horizontal y posteriormente vertical

ESPONDILITIS DEFORMANTE

En alguna ocasión, el osteofito del borde vertebral superior de una vértebra, se puede fusionar con el osteofito del borde inferior de la vértebra inmediatamente superior. En este caso es cuando se podría producir confusión con la hiperostosis esquelética idiopática difusa o con la espondilitis anquilosante, y se necesita más información radiográfica de otras estructuras anatómicas para establecer el diagnostico correcto.

LOS “PICOS DE LORO”

A parte de la osteofitosis, los hallazgos radiológicos de la espondilosis deformante incluyen; la conservación de la altura del espacio discal, una pequeña banda radiolucente en lugar de rotura del anclaje del anillo fibroso al cuerpo vertebral (no siempre visible) y esclerosis.

CAMBIOS POR ESPONDILITIS DEFORMANTE

No debe observarse esclerosis subcondral ni bandas radiolucentes (signo del vacío) en el centro del disco intervertebral, características propias de la osteocondrosis intervertebral (también una enfermedad degenerativa articular pero con origen en la deshidratación del núcleo pulposo del disco intervertebral con la edad).

El osteofito de la espondilosis deformante hay que diferenciarlo de otras excrecencias óseas del raquis.

El osteofito se distingue del sindesmofito de la espondilitis anquilosante (delgado y que se extiende verticalmente del vértice de un cuerpo vertebral al siguiente), de la osificación paravertebral de la psoriasis y del síndrome de Reiter (excrecencia gruesa bien o mal definida, separada del borde del cuerpo vertebral, unilateral o asimétrica), y de las osificaciones voluminosas del DISH que se describen a continuación.

En la osteocondrosis intervertebral también se pueden observar osteofitos, pero son pequeños y triangulares y se acompañan de una disminución de la altura del espacio discal, así como de esclerosis subcondral y del signo del vacío como se ha comentado anteriormente.

ESPONDILITIS DEFORMANTE IRM



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