El músculo Piriforme y las lesiones lumbopélvicas

The relationship between the piriformis muscle, low back pain, lower limb injuries and motor control training among elite football players

Fuente
Este artículo es originalmente publicado en:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25027772

http://www.jsams.org/article/S1440-2440(14)00122-4/abstract

http://www.anatomia-fisioterapia.es/es/32-systems/musculoskeletal/spine/pelvis/1625-el-musculo-piriforme-y-las-lesiones-lumbopelvicas
De:

Leung FT1, Mendis MD2, Stanton WR2, Hides JA3.

J Sci Med Sport. 2015 Jul;18(4):407-11. doi: 10.1016/j.jsams.2014.06.011. Epub 2014 Jun 27.
Todos los derechos reservados para:

Copyright © 2014 Sports Medicine Australia. Published by Elsevier Ltd. All rights reserved.

 

 

El músculo Piriforme y las lesiones lumbopélvicas

El control y la estabilidad de la región lumbopélvica son críticos para la transmisión de fuerza entre el miembro inferior y la columna vertebral. Estudios previos han demostrado que el entrenamiento del control motor en el complejo lumbopélvico puede ser una estrategia eficaz para reducir la frecuencia de dolor lumbar y lesiones de las extremidades inferiores en atletas de élite.

Teniendo en cuenta su papel como estabilizador profundo de la cadera, los autores proponen examinar la relación que el músculo piriforme tiene con el dolor lumbar, y con las lesiones de los miembros inferiores. En general, se demostró que el entrenamiento de control motor afecta positivamente el tamaño del músculo piramidal y que el tamaño también se vio afectada por la presencia o ausencia de dolor de espalda baja.

46 jugadores de fútbol australiano fueron incluidos en un programa de control motor de 30 minutos, dos veces a la semana durante 7-8 semanas, y se asignaron al azar de acuerdo a un diseño de simple ciego en tres grupos. El área de sección transversal del músculo piriforme (AST) se evaluó mediante un generador de imágenes por resonancia magnética (RM) en 3 momentos durante la temporada. La evaluación del dolor lumbar consistió en el examen físico y el informe del paciente.

Teniendo en cuenta su papel importante en la rotación y abducción de la extremidad inferior, el músculo piriforme tiene el potencial de alterar dramáticamente la biomecánica distal de los miembros inferiores. Antes de este estudio, ninguna investigación había demostrado una relación entre el dolor lumbar o lesiones de los miembros inferiores y el músculo piriforme.

Los resultados del estudio mostraron que el dolor lumbar afectó el AST del músculo piriforme durante la temporada de juego, lo que sugiere que la presencia de dolor lumbar durante la temporada puede afectar la capacidad de los músculos para responder a las demandas físicas del atleta. Además, se ha demostrado que los jugadores con una AST relativamente más pequeña tenían mayores probabilidades de sufrir una lesión severa en el miembro inferior durante la temporada de juego.

En conclusión, los autores han demostrado que un programa de control motor puede afectar positivamente el AST del músculo piriforme. Con el entrenamiento de control motor se muestra una reducción en las lesiones de los miembros inferiores, por lo que es probable que haya una mejora en el control de toda la cadena cinética.

> De: Leung et al., J Sci Med Sport (2016) 5(Publ. antes de impresión). Todos los derechos reservados: Elsevier Ltd. Pincha aquí para acceder al resumen de Pubmed.. Traducido por Pedro Castex.

Abstract

OBJECTIVES:

Australian Football League (AFL) players have a high incidence of back injuries. Motor control training to increase lumbopelvic neuromuscular control has been effective in reducing low back pain (LBP) and lower limb injuries in elite athletes. Control of pelvic and femoral alignment during functional activity involves the piriformis muscle. This study investigated (a) the effect of motor control training on piriformis muscle size in AFL players, with and without LBP, during the playing season, and (b) whether there is a relationship between lower limb injury and piriformis muscle size.

DESIGN:

Stepped-wedge intervention.

METHODS:

46 AFL players participated in a motor control training programme consisting of two 30min sessions per week over 7-8 weeks, delivered across the season as a randomised 3 group single-blinded stepped-wedge design. Assessment of piriformis muscle cross-sectional area (CSA) involved magnetic resonance imaging (MRI) at 3 time points during the season. Assessment of LBP consisted of player interview and physical examination. Injury data were obtained from club records.

RESULTS:

An interaction effect for Time, Intervention Group and LBP group (F=3.7, p=0.03) was found. Piriformis muscle CSA showed significant increases between Times 1 and 2 (F=4.24, p=0.046), and Times 2 and 3 (F=8.59, p=0.006). Players with a smaller increase in piriformis muscle CSA across the season had higher odds of sustaining an injury (OR=1.08).

CONCLUSIONS:

Piriformis muscle size increases across the season in elite AFL players and is affected by the presence of LBP and lower limb injury. Motor control training positively affects piriformis muscle size in players with LBP.

Copyright © 2014 Sports Medicine Australia. Published by Elsevier Ltd. All rights reserved.

KEYWORDS:

Australian Football League; Lower limb injury; Magnetic resonance imaging; Motor control training; Piriformis

PMID: 25027772 [PubMed – in process]

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